Cómo escribir un logline: fórmula, ejemplos y errores frecuentes

El logline es un resumen de una o dos frases del guion. La fórmula de tres partes, reescrituras de ejemplos débiles a sólidos y los errores más habituales.

Un logline (o sinopsis de una línea) es un resumen de una o dos frases de un guion que nombra a un protagonista concreto, lo que quiere y lo que se interpone en su camino. Quien logra escribir esa frase sabe de qué trata su historia; quien no, tampoco permitirá que lo sepan los lectores. Este artículo muestra cómo escribir un logline con una fórmula sencilla, reescribe ejemplos débiles para hacerlos sólidos y enumera los errores que aparecen con más frecuencia.

Qué es un logline y dónde se usa

Un logline es la descripción más breve y honesta de la historia. No es un eslogan de cartel ni una frase publicitaria. Le dice a un desconocido a quién sigue la historia, qué la mueve y qué la hace difícil.

Hará falta casi en cualquier lugar por el que circule el guion:

  • Correos de presentación a agentes, managers y productores, normalmente como primera línea tras el saludo.
  • Pitches, hablados o escritos, donde es la frase de apertura antes que cualquier otra.
  • Concursos y laboratorios, cuyos formularios de inscripción suelen tener un campo específico para el logline.
  • Coverage, donde el informe de lectura suele empezar por el logline, aportado por el guionista o redactado por el lector. Nuestro artículo sobre el coverage de guiones muestra cómo se organiza ese informe.
  • Plataformas y bases de datos, donde el logline suele ser el único texto que lee una persona ocupada antes de decidir si abre el archivo.

La fórmula: quién, quiere, pero

La mayoría de los loglines que funcionan contienen tres partes, que se muestran en la figura siguiente.

Tres bloques en fila: Quién (el protagonista con un rasgo definitorio), Quiere (el objetivo o el suceso detonante), Pero (el obstáculo u oposición y lo que está en juego)
Figura 1. Las tres partes de un logline: Quién, Quiere, Pero.

Quién. Se describe al protagonista por un rasgo que importe a la historia, no por su nombre. «Una piloto de transbordador recién enviudada» le da al lector una persona; «Ana» no le da nada.

Quiere. Se dice qué intenta hacer el protagonista. A menudo esto parte de un suceso detonante, aquello que perturba su vida y le impone un objetivo: una amenaza, una oferta, una pérdida, un descubrimiento.

Pero. Se nombra la oposición y, si es posible, lo que está en riesgo. Es la parte que los guionistas omiten con más frecuencia, y es la que convierte la historia en una historia. Sin obstáculo hay una situación, no una trama.

Como regla orientativa, un logline ocupa una frase, o dos como máximo, y entre 25 y 50 palabras aproximadamente. Es una convención, no una ley. Una frase de 60 palabras que se lee con fluidez es mejor que una de 30 que resulta críptica.

Ejemplos de loglines: débiles y sólidos

Los ejemplos siguientes están inventados para este artículo. Cada uno muestra una versión débil típica y su reescritura.

Ejemplo 1: un thriller

Débil: «Sergio es un detective que debe resolver un caso muy peligroso antes de que sea demasiado tarde.»

Sólido: «Cuando un detective del puerto, quemado por el oficio, descubre que el ahogado de su mesa de autopsias era un confidente al que él mismo hizo matar, tiene 48 horas para encontrar al verdadero culpable antes de que su propio comisario entierre las pruebas.»

Qué cambió: el vago «caso muy peligroso» se convirtió en un suceso concreto, el protagonista recibió un rasgo definitorio y un interés personal, y apareció una fuerza opuesta.

Ejemplo 2: un drama familiar

Débil: «Una historia sobre el perdón, la familia y el sentido del hogar.»

Sólido: «Un panadero jubilado que lleva diez años sin hablar con su hija debe vender la tienda familiar para pagar sus facturas médicas, pero el único comprador es el rival que lo arruinó.»

Qué cambió: un tema se convirtió en una situación con una decisión, un plazo y un antagonista.

Ejemplo 3: una comedia

Débil: «Dos amigos que no tienen nada que ver se van de viaje por carretera, lo pasan de maravilla y aprenden mucho sobre sí mismos.»

Sólido: «Una organizadora de bodas maniática del orden y su caótica hermana tienen un fin de semana para llevar una tarta robada a través de tres provincias antes de que la novia, su madre, se dé cuenta de que ha desaparecido.»

Qué cambió: «que no tienen nada que ver» y «de maravilla» se sustituyeron por rasgos que pueden verse en pantalla, y el viaje recibió un objetivo y una cuenta atrás.

Ejemplo 4: una historia de ciencia ficción

Débil: «En el futuro, una científica, un soldado, una piloto, un hacker y una androide deben salvar la colonia de una amenaza alienígena.»

Sólido: «Tras un apagón que la deja atrapada en una colonia minera, una ingeniera de sistemas agotada debe mantener con vida a doscientos colonos dormidos mientras la propia IA de la estación decide en silencio que son un desperdicio de oxígeno.»

Qué cambió: cinco personajes se redujeron a uno, y una genérica «amenaza alienígena» se convirtió en un oponente con una lógica clara.

Errores frecuentes en el logline

Error Por qué perjudica Solución
Nombres en lugar de descripciones El lector no se imagina a la persona Usar un papel más un rasgo definitorio
Sin obstáculo ni antagonista No hay conflicto, y por tanto no hay historia Añadir una cláusula con «pero»
Desvelar el final Un logline vende el planteamiento, no la resolución Detenerse en el dilema central
Adjetivos vagos («emocionante», «conmovedor») Describen la opinión de quien escribe, no la historia Sustituirlos por un suceso concreto
Tema en lugar de historia «Una película sobre el amor y la pérdida» puede describir cualquier cosa Decir qué ocurre
Demasiados personajes El lector no puede retener más de uno o dos Quedarse con el protagonista y la oposición principal

Un error relacionado y común es la pregunta del tipo «¿y si?» («¿Y si tu mejor amigo fuera tu enemigo?»). Puede funcionar en un pitch oral, pero por escrito esquiva el compromiso que exige una afirmación.

Cómo poner a prueba el logline

Antes de enviarlo a ningún sitio conviene pasar por estas comprobaciones.

  1. ¿Puede repetirlo un desconocido? Se lee a alguien ajeno a la industria y se le pide que lo cuente con sus propias palabras.
  2. ¿Hay un conflicto visible? Debe poder señalarse quién se opone al protagonista.
  3. ¿Tiene una decisión o una cuenta atrás? Una elección, un plazo o un coste dan urgencia a la historia.
  4. ¿Evita el final? Si un lector pudiera adivinar la última escena, se ha revelado demasiado.
  5. ¿Coincide con el guion? Un logline que promete algo que las páginas no cumplen dañará la confianza con rapidez.

Si el logline cuesta escribirlo, eso es una información útil. A menudo significa que el conflicto central del guion aún no está claro, y que el trabajo pendiente está en el guion, no en la frase.

Logline, beat sheet y coverage

El logline y la hoja de beats describen la misma historia a escalas opuestas. El logline la comprime en una frase; el beat sheet expone en orden los principales giros. Un buen hábito es escribir primero el logline y comprobar después que cada beat importante sirve al «quiere» y al «pero». Si un beat no lo hace, o bien falla el beat o bien falla el logline.

Los lectores hacen lo mismo en el coverage: comparan lo que promete el logline con lo que ofrecen las páginas. Un guion cuyo logline y contenido coinciden se lee como enfocado. Cuando discrepan, el lector suele anotarlo. El mapa de estructura de STORYGRAPH facilita ver si la historia construida se corresponde con la que se describió.

Ideas clave

  • Un logline nombra a un protagonista, un objetivo y un obstáculo en una o dos frases, normalmente de unas 25 a 50 palabras.
  • Hay que describir a las personas por lo que las define en la historia, no por su nombre.
  • Sin oposición no hay historia; hay que asegurarse de que esté el «pero».
  • Se vende el planteamiento y el dilema, nunca el final ni el tema por sí solo.
  • Hay que probarlo con un desconocido y tomar la dificultad para escribirlo como una señal sobre el propio guion.